Su navegador no acepta script puede que visualice incorrectamente algún elemento de esta página
Alta Eliminar






L M M J V S D
    1 2 3 4 5
6 7 8 9 10 11 12
13 14 15 16 17 18 19
20 21 22 23 24 25 26
27 28 29 30 31    
 






Alimentos de Aragón

Visítanos en FaceBook
Enlace a nuestro canal de Youtube

Edita Aragón Liberal

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manos Unidas

nuestros blogs

enlaces recomentados

Colabora con nosotros

Correo

Asociación de amigos de Aragón Liberal

Manifiesto Libertad 2.0


EN RED:

Un millón de velas

NOTICIAS

Versión para imprimir Versión para Imprimir Enviar a un amigo Enviar a un amigo
18.11.2015.

Los signos de los tiempos


Por: Pepita Taboada Jaén

Con la expresión que llamamos “signos de los tiempos” queremos significar que todos los acontecimientos históricos, movimientos, ideologías, experiencias, nos indican que la historia humana está constantemente evolucionando y hay que saber interpretarla debidamente, sin olvidar que en todas las etapas de la historia de la humanidad también está y estará siempre presente Dios.

0 comentarios


Con la expresión que llamamos “signos de los tiempos” queremos significar que todos los acontecimientos históricos, movimientos, ideologías, experiencias, nos indican que la historia humana está constantemente evolucionando y hay que saber interpretarla debidamente,  sin olvidar que en todas las etapas de la historia de la humanidad también está y estará siempre presente Dios. Las personas y los acontecimientos pasan, dejando recuerdos positivos o desagradables, pero Dios siempre permanece. Por eso el Papa Francisco no duda en afirmar: “Pensar según Dios: solo así se comprenden los signos”.

Con bastante frecuencia, y con el deseo de querer justificar comportamientos irresponsables, se acude a palabrerías tales como “los tiempos han cambiado”, “se ha conseguido superar los tabúes de antaño”, “yo pienso como me da la gana”…

El Papa abordó este tema en una homilía que pronunció en la capilla de Santa Marta durante los días del Sínodo sobre la familia, subrayando que “el pensamiento uniforme, el mismo pensamiento, el pensamiento débil está muy difundido...”. “Esto para ellos está bien, dicen… Pero lo que el espíritu del mundo no quiere es lo que Jesús nos pide: ¡el libre pensamiento de un hombre y de una mujer que son parte del pueblo de Dios, y la salvación es precisamente ésta!”. “ El espíritu del mundo no nos quiere como pueblo: nos quiere masa, sin pensamiento, sin libertad.”

La expresión que comentamos aparece por primera vez en los Evangelios (Mt 16,4 y Lc 12,54-56). Jesús se sirve de la capacidad que el hombre tiene de interpretar el tiempo atmosférico: ”Al atardecer decís que va a hacer buen tiempo, porque está el cielo arrebolado; y de mañana que hoy habrá tormenta, porque el cielo está cargado… Así que sabéis discernir el aspecto del cielo y no podéis discernir los signos de los tiempos”. A pesar de estar presentes en los milagros que hizo Jesucristo y en las enseñanzas de su doctrina de salvación, muchos de quienes le escuchaban no sabían o no querían descubrir “los signos de los tiempos”.

El Papa invita a discernir estos signos, dejando a un lado el tranquilo conformismo que, de hecho, hace que permanezcamos inmóviles. Es evidente que los tiempos cambian y las personas también: aparecen costumbres, modas, criterios diferentes, muchos aberrantes; pero los cristianos tienen que tener claro que deben hacer lo que quiere Cristo, a saber: “evaluar los tiempos y cambiar con ellos, permaneciendo firmes en la verdad del Evangelio. Y comprender los signos de los tiempos no es un trabajo exclusivo de élite cultural”. Jesús no dice “miren cómo hacen los universitarios, miren cómo hacen los doctores, miren cómo hacen los intelectuales…”. Y subrayó que Jesús habla a los campesinos que, “en su sencillez, saben distinguir el trigo de la cizaña”.

El Evangelio siempre gozará de actualidad en todos los tiempos. Su doctrina ha iluminado a los hombres desde el siglo I y seguirá haciéndolo hasta la consumación de los siglos. Y la Iglesia, que es la institución autorizada para interpretar la doctrina, así lo enseña. No hay que olvidar que su fundación no proviene de hombres "que se puedan morir", sino del mismo Jesucristo, que prometió que estaría con la Iglesia hasta "el fin del mundo".

No resulta fácil, porque son demasiados los condicionamientos externos y el bombardeo continuo, junto con la escasa formación cristiana que afecta a muchos y les conduce a un cómodo “dejarse llevar”. El Papa Francisco reflexionó sobre el significado de “pensar en cristiano”.  Aconseja que para entender los signos de los tiempos es necesario el silencio, la reflexión y la oración. De lo contrario no se podrá percibir el “paso de Dios en la historia”.

 

 

 


FOTOS -