El turismo genera en Aragón un impacto económico de 4.107 millones de euros, representando aproximadamente el 10% del Producto Interior Bruto de la comunidad autónoma. Además, este sector da empleo directo a unas 67.500 personas. Estos datos proceden de un análisis impulsado por el Ejecutivo autonómico, basado en el tratamiento de 360 millones de registros mediante sistemas de Inteligencia Artificial.
El informe recoge también otros datos relevantes. Aragón dispone de 131.000 plazas de alojamiento turístico. El turismo nacional supera los 6 millones de visitantes, de los cuales el 21% procede de Cataluña y el 11% de la Comunidad Valenciana y Madrid. La estancia media se sitúa en 3,8 días, con un gasto medio por visitante de 237 euros. En cuanto al turismo internacional, más de 1,3 millones de viajeros extranjeros visitan la región. Desde la Dirección General de Turismo se subraya que Aragón ha evolucionado hacia un destino final, lo que impulsará nuevas estrategias de promoción.
El estudio territorial pone de manifiesto un importante desequilibrio en la distribución de la oferta turística. El 62,9% de las plazas se concentra en cinco comarcas: Sobrarbe, Ribagorza, Alto Gállego, Jacetania y Zaragoza, mientras que otras áreas con gran riqueza cultural y natural, especialmente en la provincia de Teruel, presentan menor capacidad de alojamiento y potencial de desarrollo. Por provincias, Huesca lidera la oferta con el 57% de las plazas, seguida de Zaragoza con el 25% y Teruel con el 18%.
El documento señala como principal desafío estructural la gestión de este desequilibrio territorial, con zonas del Pirineo oscense sometidas a alta presión turística frente a otras con gran potencial aún sin explotar, como Teruel, Cinco Villas o Los Monegros. La sostenibilidad del modelo pasa por redistribuir visitantes, reducir la estacionalidad y diversificar los mercados emisores.
Asimismo, el informe destaca dos cambios relevantes que requieren seguimiento: el crecimiento de las viviendas de uso turístico, que han aumentado un 111,5%, y la fuerte dependencia del mercado francés, que representa el 45% del turismo internacional. Ambos factores influyen tanto en el acceso a la vivienda en pequeños municipios como en la vulnerabilidad ante posibles cambios externos.
