En un contexto marcado por los efectos económicos de la pandemia y la guerra en Europa del Este, Aragón ha logrado una importante recuperación salarial. La comunidad ha registrado, hasta julio de este año, un incremento medio del 3,26% en los sueldos pactados por convenio, cifra que supera el alza del 2,64% en el Índice de Precios de Consumo (IPC), lo que permite una mejora real en el poder adquisitivo de los trabajadores.
Este dato, recogido en el último balance de la negociación colectiva en la comunidad, proviene de los 87 convenios vigentes, tanto sectoriales como de empresa, que afectan a casi 220.000 trabajadores aragoneses. El avance salarial se sitúa unas décimas por encima del acuerdo nacional firmado por sindicatos y patronales en 2023, que fijó una base mínima para las subidas salariales durante el trienio que concluye este año.
El comportamiento de los sueldos en Aragón ha sido especialmente favorable desde mediados del año pasado. En varios trimestres, los aumentos han superado en casi un punto porcentual a la inflación. En septiembre, por ejemplo, mientras el IPC marcó una baja del 1,5%, las nóminas ligadas a convenios crecieron un 3,21%. Solo en junio de 2023 se observó un desequilibrio inverso, cuando los precios subieron más que los sueldos (3,5% frente al 3,21%).
El secretario general de UGT en Aragón, José Juan Arceiz, ha señalado que “los acuerdos firmados en la comunidad están incluso por encima del marco nacional”. Aunque advierte que, en verano, los precios pueden verse influidos por factores especulativos, destaca que los incrementos salariales están contribuyendo a mitigar el impacto de la inflación.
En el contexto nacional, Aragón ocupa el cuarto lugar en el ranking de comunidades con mayores subidas salariales por convenio. Aunque está ligeramente por debajo del promedio estatal (3,46%), se sitúa entre las regiones más dinámicas, junto con Baleares (6,2%), País Vasco (4,27%), Madrid (4,13%) y La Rioja (3,47%).
A pesar de este avance, los efectos de la inflación descontrolada en 2022 y 2023 aún se dejan sentir. Durante esos años, el coste de la vida aumentó a niveles históricos, mientras las subidas salariales fueron insuficientes para compensar la pérdida de poder adquisitivo. El resultado fue una merma de 3.000 millones de euros en los ahorros de los hogares aragoneses, casi el mismo volumen que se acumuló durante los meses de confinamiento.
Algunos sectores lograron minimizar este impacto. Fue el caso del sector del metal en Zaragoza, donde 60.000 empleados cuentan con cláusulas de actualización vinculadas a indicadores como el IPC o el Índice de Precios Industriales (IPI). Este colectivo recibió compensaciones extraordinarias por las pérdidas sufridas en el periodo 2020-2022.
Los datos más recientes también permiten hacer un análisis sectorial. Aunque la información no está desglosada por comunidad autónoma, los datos a escala nacional muestran que el sector servicios lidera las subidas salariales, con un 3,72% de incremento medio. La explicación estaría en la alta demanda de personal en este ámbito. La construcción, otro sector con escasez de mano de obra, también experimenta una mejora significativa, con un avance del 3,14%.
Desde CCOO Aragón se advierte, no obstante, que otros factores clave en la economía familiar no se reflejan en los datos del IPC. Entre ellos, destacan el precio de la vivienda, los suministros del hogar y los combustibles, que “golpean directamente” el bolsillo de los trabajadores. La central sindical insiste en que esos elementos deben tenerse en cuenta a la hora de evaluar el bienestar económico de la población.
En conjunto, la recuperación del poder adquisitivo en Aragón es real, pero aún parcial. El esfuerzo colectivo de sindicatos, empresas y administración ha permitido avances, aunque los retos estructurales persisten.
