La Policía Nacional ha detenido a seis miembros de una organización criminal especializada en estafas por Internet en la última fase de la operación denominada «Hook». Esta operación ha llevado al arresto de un total de veinte personas. Los últimos seis arrestos tuvieron lugar en cinco domicilios en una operación coordinada. Cabe destacar que esta última fase de la operación coincidió con la detención de la cúpula de una organización en la que los roles y funciones estaban claramente definidos. Además, por primera vez en Aragón, se han encontrado más de 11,000 euros en criptomonedas.
La primera fase de la investigación comenzó a principios de año cuando se identificaron titulares de cuentas bancarias en Zaragoza que recibían dinero de estafas denunciadas en diferentes lugares. Se identificó y detuvo a varios cómplices que proporcionaban su identidad a cambio de dinero o sustancias estupefacientes para abrir cuentas bancarias en las que los estafadores recibían dinero ilícito.
La segunda fase culminó con la detención de los miembros del grupo, que tenían roles específicos. Uno de ellos obtenía los datos técnicos y las aplicaciones para acceder a las víctimas, quienes realizaban transferencias a las cuentas que este individuo les indicaba. Otro miembro del grupo dirigía una red de personas vulnerables, como indigentes y discapacitados, para abrir cuentas bancarias. Más de cien cuentas bancarias se abrieron de esta manera, y se apropiaron de hasta 150,000 euros.
Otros miembros del grupo se encargaban de llevar a las «mulas» a lugares donde se abrían las cuentas o compraban tarjetas telefónicas para perpetrar las estafas. Finalmente, otros integrantes retiraban el dinero de los cajeros, realizaban compras con las cuentas abiertas o lo depositaban en cuentas de criptomonedas.
En los registros realizados durante la operación, se encontraron armas, sustancias estupefacientes, 35,000 euros en efectivo, joyas, electrodomésticos, dispositivos móviles y más de 11,000 euros en criptomonedas, un hallazgo sin precedentes en Aragón. Se considera «mulas» a las personas que ceden su cuenta bancaria o su identidad para recibir dinero de actividades delictivas y ocultar el origen del dinero. Estas personas pueden ser consideradas cómplices del delito y enfrentar consecuencias legales.
