La falta de mano de obra lastra el auge de la construcción en Aragón

La falta de trabajadores frena el impulso de la construcción en Aragón

Actualidad Economía

El sector de la construcción en Aragón continúa su recuperación tras años de crisis, pero la falta de mano de obra amenaza con frenar el progreso alcanzado. Aunque el cierre de 2024 refleja un notable aumento de trabajadores respecto a una década atrás, con 38.677 afiliados a la Seguridad Social, sigue estando un 36% por debajo de los niveles registrados hace 15 años, antes del estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008.

Una recuperación que no alcanza los niveles previos a la crisis

La caída del sector en 2008, marcada por la paralización de proyectos y el desplome del empleo, dejó profundas secuelas en el mercado laboral. En enero de 2009, la construcción en Aragón contaba con 61.626 trabajadores, pero el impacto de la crisis redujo esa cifra a mínimos históricos. Aunque 2024 cerró con casi 10.000 empleados más que hace diez años, todavía queda lejos de las cifras previas al colapso.

Este crecimiento se produce en un contexto de aumento de proyectos tanto públicos como privados. Durante el último año, la DGA y el Ayuntamiento de Zaragoza han promovido más de 1.000 viviendas de alquiler asequible, mientras que el Colegio Oficial de Arquitectos reportó 3.000 visados para obra nueva, una cifra que recuerda a los tiempos previos a la crisis, aunque sigue lejos de los 15.000 de 2006.

Falta de mano de obra: un freno para el crecimiento

La escasez de trabajadores es uno de los mayores retos para el sector. «El motor se gripó en 2008 y aún no se ha recuperado del todo», explica Juan Carlos Bandrés, presidente del recién formado clúster de la construcción. Según Bandrés, la falta de profesionales afecta no solo a albañiles y peones, sino también a perfiles técnicos como jefes de obra y encargados. En urbanizaciones en desarrollo, como en el barrio zaragozano de Arcosur, este problema es evidente: «Deberíamos tener 15 o 16 encofradores, pero solo contamos con diez», lamenta.

Desigualdad entre provincias

La recuperación en Aragón ha sido desigual entre provincias. Zaragoza lidera el crecimiento con 26.159 trabajadores en 2024, aunque aún 10% por debajo de los niveles de hace 15 años. Huesca, con 7.813 afiliados, muestra una tendencia positiva tras los descensos de años anteriores, mientras que Teruel registra el crecimiento más lento, con solo 4.705 trabajadores, una cifra que no supera los 5.000 desde 2012.

En términos porcentuales, Teruel ha perdido peso dentro del sector, pasando de representar el 15% del empleo en la construcción en 2010 a apenas el 12% en 2024. Esta diferencia refleja las dificultades para equilibrar la recuperación en toda la región.

Cambio cultural y falta de cualificación

Según Vicente Lafuente, exgerente de la Fundación Laboral de la Construcción de Aragón, la escasez de trabajadores responde a una combinación de factores estructurales y sociales. «El sector quedó desprestigiado tras la crisis, y muchos jóvenes prefieren evitar trabajos duros como los de la construcción», explica. Además, la falta de cualificación complica aún más la contratación.

Lafuente destaca que el sector está en un proceso de transformación hacia la industrialización, que prioriza el uso de placas y módulos prefabricados sobre las técnicas tradicionales. «Ya no se ven fachadas de ladrillo caravista porque no hay cuadrillas suficientes para colocarlas», afirma. Este cambio promete reducir plazos y siniestralidad, pero también disminuirá la demanda de trabajadores en el futuro.

La importancia de la formación

Para afrontar estos retos, Lafuente subraya la necesidad de invertir en formación profesional. «Cuando llegué a la fundación teníamos tres grados concertados; ahora hemos duplicado esa cifra con grados superiores y básicos en áreas como energías renovables o prevención de riesgos», señala. La formación no solo busca mejorar la cualificación, sino también atraer a una nueva generación de trabajadores adaptados a las exigencias actuales del sector.

Nuevas demandas de los trabajadores

El cambio sociocultural también influye en las expectativas de los empleados. Los jóvenes buscan empresas que les ofrezcan estabilidad y oportunidades de crecimiento profesional. «Las grandes corporaciones deben esforzarse más para atraer talento, especialmente en un sector donde la subcontratación sigue siendo la norma», concluye Lafuente.

Aunque la construcción en Aragón ha mostrado signos de recuperación, los cambios estructurales, la falta de cualificación y la transformación hacia un modelo más industrializado marcarán el futuro de un sector que, pese a las dificultades, no volverá a ser el mismo.

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