En abril pasado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sorprendió al país al anunciar que se tomaría un breve descanso para «reflexionar». Durante los cinco días de su retiro, surgieron múltiples especulaciones sobre su futuro político, motivadas en parte por la controversia alrededor de las investigaciones abiertas contra su esposa, Begoña Gómez.
A su regreso, Sánchez confirmó su permanencia en el cargo y, poco después, presentó su ‘Plan de Acción por la Democracia’, con el objetivo de incrementar la transparencia y rendir cuentas a la ciudadanía. El presidente vinculó su decisión de hacer una pausa con la creciente influencia de la desinformación en el panorama político, afirmando que los «bulos» podían dañar gravemente la democracia si no se enfrentaban de manera contundente.
En julio, Sánchez llevó este plan al Congreso de los Diputados, subrayando la importancia de una prensa libre y la necesidad de combatir la difusión de noticias falsas. El Plan de Acción por la Democracia consta de 31 medidas que buscan reformar tanto el poder legislativo como el ejecutivo, y establece nuevas exigencias para los medios de comunicación en España.
Medidas principales del plan contra la desinformación
El plan, aprobado por el Consejo de Ministros, incluye una serie de reformas diseñadas para reforzar la transparencia y la pluralidad en los medios de comunicación. Tal como explicó el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, estas medidas son una «hoja de ruta» que se implementará a lo largo de los tres años restantes de la legislatura, con una comisión interministerial que evaluará los avances cada tres meses.
Poder ejecutivo
En lo que respecta al poder ejecutivo, el plan contempla:
- Aprobar una Estrategia Nacional de Gobierno Abierto.
- Implementar una Ley de Administración Abierta que amplíe y mejore el acceso a la información gubernamental.
Poder legislativo
Para el poder legislativo, las reformas incluyen:
- Modificar los reglamentos del Congreso y el Senado para imponer sanciones más severas a aquellos parlamentarios que no presenten correctamente sus declaraciones de bienes y actividades.
- Hacer obligatorio que se celebren debates electorales.
- Incorporar microdatos y metodología en todas las encuestas electorales públicas.
- Impulsar una ley de grupos de interés para regular mejor el lobbying.
Reformas para los medios de comunicación
Uno de los aspectos más controvertidos del plan de Sánchez se centra en los medios de comunicación. Según el presidente, el objetivo es fortalecer la transparencia y el pluralismo en el ámbito informativo, alineándose con el nuevo Reglamento Europeo de Libertad de Medios de Comunicación. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, detalló los puntos clave relacionados con este sector:
- Limitar la financiación pública que reciben los medios de comunicación.
- Apoyar a los medios auténticos y comprometidos con la pluralidad informativa.
- Crear un registro de medios en el que se detalle la propiedad y la inversión publicitaria recibida, regulado por la Comisión Nacional de Mercados y la Competencia (CNMC).
- Actualizar la Ley de Publicidad Institucional, que no ha sido revisada en dos décadas.
- Proteger la independencia editorial y los derechos de los periodistas.
- Establecer mecanismos de defensa del pluralismo para evitar la concentración de medios.
- Asegurar que los derechos de los medios y consumidores estén protegidos frente a las grandes plataformas digitales.
- Ofrecer una ayuda de 100 millones de euros destinada a la digitalización de los medios, incluyendo la mejora de bases de datos y herramientas informativas, así como un refuerzo de la ciberseguridad.
- Reforzar los derechos al honor y la rectificación para los ciudadanos.
- Reformar la Ley Mordaza en lo relativo a la libertad de expresión.
- Proteger a los periodistas del acoso externo mientras realizan su trabajo.
Otras reformas clave
El Plan de Acción por la Democracia también propone eliminar el delito de ofensas religiosas, que actualmente está tipificado en el Código Penal. Además, los medios de comunicación tendrán la obligación de informar sobre quiénes son sus verdaderos dueños, fomentando una mayor transparencia en el ámbito informativo.
Objetivos del plan
Con este conjunto de medidas, el Gobierno busca blindar la democracia contra los efectos negativos de la desinformación y garantizar un entorno de pluralidad y libertad de expresión. El presidente Sánchez ha señalado que, si no se toman acciones rápidas y efectivas, la difusión de noticias falsas puede causar un daño irreparable al sistema democrático del país.
El plan también responde a las crecientes preocupaciones sobre la influencia de plataformas digitales y cómo estas pueden facilitar la propagación de bulos. Al fortalecer el marco legal que regula los medios de comunicación y mejorar la transparencia, el Gobierno busca evitar que la desinformación siga contaminando el debate político y público en España.
En conclusión, el Plan de Acción por la Democracia de Sánchez representa una estrategia integral que pretende asegurar la calidad informativa y la transparencia en un momento en que la desinformación se ha convertido en una amenaza creciente para las democracias en todo el mundo.
