La firma china Leapmotor sigue avanzando en su plan para producir su modelo eléctrico B10 en la planta de Stellantis en Figueruelas (Zaragoza). Aunque la decisión final aún no se ha hecho pública, el proyecto está técnicamente encaminado, y uno de los factores clave para su confirmación será la obtención de apoyo financiero a través de las ayudas públicas del próximo Perte VEC, impulsado por el Ministerio de Industria.
Las nuevas líneas de subvención, dotadas con 1.250 millones de euros (1.000 en préstamos y 250 en subvenciones directas), serían determinantes para adaptar la infraestructura existente a las características técnicas del modelo asiático. En concreto, el B10, un SUV compacto 100% eléctrico, requiere una línea de montaje compatible con su plataforma de mayor anchura. Stellantis prevé hacer esa adaptación en la línea 2 de la factoría.
Si el proyecto se consolida con el respaldo de las ayudas, la producción del B10 comenzaría en agosto de 2026, coincidiendo con el fin de las obras de reconfiguración de la planta. La inversión total prevista rondaría los 200 millones de euros y consolidaría la posición de la fábrica aragonesa como uno de los puntos estratégicos para la movilidad eléctrica en el sur de Europa.
La previsión inicial de Leapmotor contempla fabricar unas 50.000 unidades del B10 hasta el cierre de 2028, con una media de producción de entre 20.000 y 25.000 vehículos anuales, cifra que podría incrementarse según evolucione la demanda. Esta nueva asignación ayudaría a compensar el ajuste que atraviesa la planta, que en 2024 fabricó algo más de 370.000 vehículos, pero prevé una desaceleración en los próximos ejercicios.
En febrero de 2025, el presidente de Leapmotor, Zhu Jiangming, visitó personalmente la planta de Zaragoza junto a varios altos cargos de la compañía, una señal que fue interpretada como decisiva en la futura elección de Figueruelas como sede para la producción europea del modelo. La visita se produjo tras su participación en un foro de movilidad celebrado en la capital aragonesa.
Además, Leapmotor ha intensificado contactos con fabricantes locales de componentes para estudiar su integración en la cadena de suministro. También cuenta con respaldo institucional, habiéndose producido reuniones a alto nivel entre miembros del Gobierno español y ejecutivos de la compañía china.
Uno de los indicios más claros sobre la viabilidad del proyecto lo ofreció un miembro del consejo de administración de Stellantis, que en una entrevista televisiva en Francia confirmó que la futura línea de montaje del modelo chino se instalará en Zaragoza, asegurando que la decisión ya era firme y pública.
Dentro de Stellantis, ya hay un equipo técnico trabajando en la planificación de las obras necesarias, con una estimación de producción para el primer año en torno a 14.000 unidades, cifra que se ampliaría progresivamente. Las previsiones internas ya han sido ajustadas al alza, con un objetivo anual de entre 25.000 y 30.000 unidades una vez completada la fase inicial.
El calendario industrial de Figueruelas prevé un cierre parcial entre el 6 y el 13 de octubre de 2025, coincidiendo con las festividades locales, y la reanudación de la producción solo en la línea 2. La línea 1, actualmente dedicada al Peugeot 208, permanecerá cerrada hasta febrero por trabajos de reconfiguración.
En este periodo se llevarán a cabo ajustes técnicos para adaptar la planta a la nueva arquitectura STLA Small, que permitirá el ensamblaje de varios modelos del grupo con esa plataforma. Se estima que el Peugeot 208 se traslade a esta línea en junio de 2027, el Opel Corsa en febrero de 2028 y el DS3 en el verano de 2029, consolidando así un calendario industrial que extiende la actividad de la planta al menos hasta final de la década.
La decisión de Leapmotor de establecerse en Zaragoza reforzaría la posición de España como polo de atracción de inversiones en movilidad eléctrica, a la vez que contribuiría a diversificar el tejido industrial de la región y mitigar el impacto del actual enfriamiento en las ventas de coches eléctricos en Europa.
